Ministro de Finanzas de Brasil quiere más impuestos y regulación más estricta para frenar las apuestas
El ministro de Finanzas de Brasil, Dario Durigan, ha instado a incrementar la carga impositiva y endurecer la regulación sobre las apuestas, equiparando esta actividad al control que se aplica a los cigarrillos. La propuesta, que busca frenar el crecimiento del sector, se enmarca en un debate más amplio sobre los efectos sociales y económicos de los juegos de azar en el país.
Comparación con el tabaco
Durigan sostiene que “necesitamos tratar las apuestas de la misma manera que tratamos los cigarrillos”, en un contexto donde crecen las voces que piden restricciones más severas. El ministro argumenta que, al igual que el tabaco, las apuestas pueden generar adicción y costos sociales significativos, por lo que requieren una intervención estatal más firme. La declaración se produce en medio de un proceso de regulación del mercado de apuestas deportivas y juegos en línea en Brasil, que aún no cuenta con un marco legal definitivo.
Contexto regulatorio en Brasil
Brasil ha avanzado lentamente en la legalización y regulación de las apuestas. En 2018, se aprobó una ley que permite las apuestas deportivas de cuota fija, pero su implementación se ha retrasado. Actualmente, el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva trabaja en una normativa que establezca licencias, impuestos y mecanismos de control. La propuesta de Durigan apunta a que este marco sea más restrictivo, con mayores impuestos para desincentivar el consumo y proteger a los consumidores.
El ministro no detalló cifras específicas sobre los nuevos impuestos ni el cronograma de implementación, pero su postura refleja una tendencia global hacia una supervisión más estricta de la industria del juego. En otros países, como el Reino Unido y Australia, se han implementado medidas similares para reducir los riesgos de adicción y el lavado de dinero.
La iniciativa podría enfrentar resistencia por parte de operadores de apuestas y grupos que defienden la libertad de mercado. Sin embargo, Durigan insiste en que la prioridad es la salud pública y la prevención de problemas financieros entre los apostadores. El debate continuará en el Congreso brasileño, donde se espera que se discutan los detalles de la regulación en los próximos meses.
El juego de azar está destinado a mayores de 18 años. Juega con responsabilidad.